
El momento en el que escribo estas frases es el mas adecuado, después de empezar la tarde asistiendo a los VI Premios Dolores Ibarruri de mis compañeros y compañeras de IU de Leganes, de conocer a Haminatou Haidar, de verla atentamente, ya entrada la noche, en un canal de televisión una entrevista, corta pero intensa, de esta mujer, de esta luchadora del siglo XXI y de llevar puesta, en lo mas interior de mis vestimentas una camiseta donde pone “Todos con el pueblo saharaui”, comprada en Aranda del Duero. Momento perfecto para transmitiros mi experiencia personal en los olvidados campamentos de Dajla.
Los campamentos de Dajla son los más alejados de la capital de tinduf, a mas de 4 horas de viaje en todoterreno o en camión, en medio del mas duro desierto del Sahara. En la nada surge un campamento con mas de 40.000 saharius que sobreviven gracias a la cooperación internacional pero también gracias a la energía de sus habitantes de seguir luchando por su tierra arrebatada por el Estado Español y ahora por el de Marruecos.
Siete días, que pase allí, en una casa de adobe, que nunca olvidare, pero sobre todo la imagen que me viene un día si y otro también, es la de los niños y niñas, que se levantan a las 8.00h de la mañana para ir a la escuela, que vuelven al medio día, en medio del desierto, a comer a sus casas y vuelven a las clases, con una sonrisa en la cara de felicidad que todavía no he visto en ninguna cara de ningún niño o niña españoles.
Niños y niñas que se divierten, juegan y bailan con cualquier cosa, con un balón, con un globo, con una música de fondo, o con la que ellos/as mismos/as cantan, que van descalzos y no les pasa nada, que ayudan a las tareas de su casa, que estudian y que duermen, pensando que a lo mejor al día siguiente pueden salir del desierto para volver a su tierra, a su casa.
Niños y niñas que no se merecen vivir en ese lugar y que su futuro depende de las potencias económicas del norte, donde sus decisiones geoestrategicas se basan en cifras macroeconomicas y en relaciones de poder de ámbito internacional.
Presente y futuro coartado por una decisiones superiores que desconocen o no quieren conocer, que hacen que ese futuro, reflejado en los niños y niñas de este pueblo, no tenga ni una pequeña luz en el fondo del túnel donde poder mirar y por tanto tener una pequeña esperanza de salida.
No creo que seamos justos con ellos y ellas, por lo que necesitamos a miles de Aminatous, no solo allí, en los campamentos sino también aquí en España, en el mundo que puedan luchar por la libertad, por la justicia y por la igualdad, gracias Aminatou por tu trabajo pero también gracias a los miles de saharauis que siguen viviendo en los campamentos del desierto del Sahara por seguir creyendo en la paz y en la solución pacifica de los conflictos, tenemos que aprender mucho de todos y todas vosotros/as, gracias.




